La terraza-jardín de 330 metros cuadrados, que se está instalando en la azotea del edificio de postgrado, contribuirá a disminuir la temperatura ambiental de la edificación, apoyará el ahorro energético y servirá como aula al aire libre para discutir sobre desarrollo sustentable y cambio climático. La construcción ecológica es la primera en su tipo en una universidad venezolana

En el marco de la celebración de los 66 años de su fundación, la UCAB inaugurará, en las próximas semanas, en su campus de Montalbán,  el primer «techo verde» que funcionará en una universidad venezolana y el primero en su tipo que estará abierto al público en Caracas.

La construcción ecológica, que comenzó a instalarse en agosto y presenta un 75% de avance, contará también con una estación meteorológica que arrojará datos confiables sobre temperatura, velocidad del viento y lluvia en el oeste de la ciudad.

Se trata de un jardín de 330 metros cuadrados, dotado de grama y varias especies de plantas ornamentales, ubicado en la azotea del edificio de postgrado, diseñado especialmente para contribuir a disminuir la temperatura ambiental de la edificación y apoyar el ahorro energético, además de ayudar a limpiar el aire, absorber carbono y emanar oxígeno con la fotosíntesis.

Según informó el director de Sustentabilidad Ambiental de la universidad, Joaquín Benítez,  actualmente en Caracas existen dos techos verdes, pero ninguno de ellos ofrece acceso al público. Comentó que, al formar parte de una universidad, el de la UCAB tendrá entre sus propósitos servir pedagógicamente de manera activa para promover -entre los alumnos ucabistas así como entre los estudiantes de escuelas y liceos de comunidades caraqueñas- los beneficios de esta tendencia ecológica, que gana terreno a nivel mundial por su eficiencia para refrescar espacios a un bajo costo.

“Este techo lo vamos a usar para la climatización del edificio, lo que nos permitirá bajar seis grados la temperatura en un área de aulas y ahorrar electricidad, al no requerirse aire acondicionado. Luego, este techo se convertirá en una suerte de laboratorio, de aula abierta para estudiar los fenómenos asociados al cambio climático y de las islas de calor urbanas. Esto es una muestra de cómo se puede hacer más sustentable el campus y la ciudad”.

Diseño y desarrollo 100% ucabista

El ingeniero detalló que este proyecto fue concebido como tesis de grado en 2013, por Rubén Acuña y Carlos Estévez, estudiantes de la Escuela de Ingeniería Civil, quienes hicieron todos los estudios de factibilidad de un espacio que no fue diseñado con este propósito, ni para soportar ese peso.

Dijo que la unidad en instalación es del tipo conocido como «extensible», que es de poco peso, requiere sustratos menores a los 15 centímetros de espesor y emplea plantas pequeñas que consumen poca agua. Entre los beneficios previstos está que sirva como aislante acústico y aumente la vida útil del techo, al mejorar el drenaje de las aguas.

Así lucirá el «techo verde» de la UCAB, una vez esté concluido

En 2018, la UCAB fue incorporada como participante en el Green Metric World University Ranking on Sustainability, listado mundial de universidades sustentables elaborado desde hace 10 años por la Universidad de Indonesia. En su debut, esta casa de estudios calificó en el puesto 163 entre 179 universidades del mundo, en la categoría que evalúa el entorno e infraestructura del campus. Este ranking mide seis categorías y en el promedio total, la UCAB calificó en el puesto 555.

Benítez confía en que este esfuerzo contribuya a mejorar la ubicación de la universidad en el mencionado ranking.

“Sin el techo verde ya habíamos identificado áreas en las que podíamos subir peldaños en el ranking, pero con el techo verde podríamos mejorar mucho nuestra posición. Ya estamos por entregar los recaudos para el Green Metric de este año. Esto debe influir en que mejoremos en algunos renglones, por ejemplo, en la inversión en sustentabilidad”.

El director de Sustentabilidad Ambiental de la UCAB dijo que se han identificado otros techos con potencial dentro de la universidad que pueden perfectamente aprovecharse para esta modalidad ecológica, pero primero deben aprender a manejarlo. «Cuando veamos que el techo verde de Postgrado funciona, que somos capaces de cuidarlo, de apreciarlo, entonces podemos decir: vamos para otros techos verdes”, apuntó.

Para su operación con fines recreativos, aseguró que se tiene previsto entrenar a estudiantes que se encarguen de dirigir las visitas guiadas en horarios controlados.

Fuente: http://cort.as/-SPe5

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